
Al fin el paraíso descansara en paz, ahora arde en su exilio.
Junta tus cosas y vete. Eva es de Hiroshima, como una explosión. Juntos nos decoramos con fuego y nos vestimos de eternidad, como erase una vez Hiroshima.
Invierno nuclear en Hiroshima, también en Nagasaki, podría ser peor. Sirenas, malditas sirenas ¿Quién dijo que vale jugar con fuego? Es la ley de la selva, la ley de la guerra…solo se sobrevive si se sobrevive…
¿Podrán los ojos ocultar un bombardero? ¿Podrán cubrirse a tiempo?
No nos hemos presentados, soy Adán “el primogénito”, y ella es “Caperucita y su canasto de manzanas”, según recuerdo.
Había una vez tres elementos: Adán, Caperucita, y el Paraíso. Bienvenidos a la era de los clones.
Que tentación, siempre supo la manzana mas sabrosa en otros dientes.
La multiplicación de Adán, por Adanes como era de esperar tuvo sus consecuencias, una reacción capaz de trasformar la naturaleza y continuar el procesó de perpetuar el ciclo vital a cualquier costo, hasta la depredación.
El advenimiento de los lobos: Caperucita nació un invierno. Estación de abrigos. Los días son fríos en el paraíso. Estación única. Crecieron juntos durante la era del amor, la era de Adán. Los inviernos eran cada vez mas calidos. Adán la advertía, que no se quite el abrigo, esto solo es una apariencia, una trampa del maestro. La resistencia es virtud. Perversa y genuina, podría pensar que siempre supo las consecuencias. Era la única veda, - “no te quites el abrigo” -, y aun así se desvistió, trasformándose en Eva.
La epidemia: Paraíso artificial, otra vez el calor del invierno. Epidemia de esquizofrenia. Warning clonación….fue Eva la del exilio. La debilidad es una opción, se toma o se deja. La vulnerabilidad un desnudo, pura metafísica exhibicionista. La naturaleza de la manzana, el deseo. Genuino sueño del depredador en las arenas de la insatisfacción. Sueña desnudo con las manzanas en una trinchera mientras reza por la paz y se mastica al enemigo.
El invierno: Recuerdos de guerra, como olvidarlos. Una vieja y fría estación. Cuando el invierno era una estación. Nunca crecían los manzanos, y el frío exigía un abrigo. Adán era del paraíso, como su “primogénito”, en la era de Adán. La era de la clonación no se hizo esperar, los cambios abruptos y a corto plazo tuvieron como consecuencia una vil matemática: La Esquizofrenia, estado confuso donde se conocen y conviven todas las partes que hacen al todo uno, declarándose independientes, con derecho a grito y goce al libre albedrío, con mensajes de advenimiento, salvación, nacimiento, despertar y otros slogans. La revolución de los clones.
Los lobos: La clonación era de Adán, como al “primogénito” el paraíso. Una jauría. Un duelo. La supervivencia. Caperucita era del paraíso, como un elemento. Eva era de la manzana, como la semilla. La desnudez era de Eva, como la esquizofrenia. Y todo esta dicho, devino lo inevitable. El bombardeo. Hiroshima, mon’amour; Nagasaki y el exilio. El advenimiento, la era de los lobos. El vientre de la manzana, cuna de lobos. Como un sueño al despertar muero destrozado en el bombardeo. Nos decoramos con fuego en el swing de las llamas. Estalla como Hiroshima, estallo como Nagasaki. Arde el paraíso. Descansa en paz. Olvidar, nunca. Sobrevivir las llamas.
El bombardeo: Las llamas consumen los abrigos en la jauría. Alrededor del manzano hay un cráter y el fósil de “había una vez una dulce historia de….”. Muerto los ojos. Flash. Eva amanta los lobos. La explosión. El advenimiento de las bestias. La guerra de las fieras. La masacre de la carne y el origen del clon. La bélica del abrigo, el desnudo de Adán en la era del hielo. Los clones del destierro.
Las llamas: XY del comienzo de la nueva era, cuando Adán se olvido del frió y comenzó la guerra. Eva y sus lobos contra el lobo Adán. El circulo de las llamas y la opción de un bombardero que te concede el exilio y te funde en el fuego sin fénix. La ley de la selva. Eva era de la manzana, después de caperucita. Antes de los clones era mía. Los clones eran de Eva. El lobo era Eva. El desnudo era mío en la jauria después de los lobos. La opción es sobrevivir si se sobrevive o arderás en el exilio. El exilio de los sobrevivientes te concede un abrigo y un largo y duro invierno. Opción única del pasaje a las llamas.
Hiroshima lo destruye todo. La ignorancia de Eva mi Hiroshima, la manzana Nagasaki. Los ojos el bombardeo. Ponte el piloto y vete, demasiado tarde para reproches, el invierno llego.
Caperucita, el detonador. Hiroshima y Nagasaki, una historia de amor
En memoria a Eva, mi invierno nuclear.
Arte grafica: "Superposciones en escuadra [Detonador]" by El Huesped